Lijado al agua: cuándo tiene sentido

El agua puede ayudar a evacuar residuos y controlar el polvo en ciertos procesos, pero “mojar la lija” no es válido para cualquier abrasivo, material o herramienta.

Comprueba tres compatibilidades

  1. Que el abrasivo esté indicado para uso húmedo.
  2. Que el material o recubrimiento tolere el agua.
  3. Que la herramienta, si la hay, esté específicamente diseñada para ese proceso.

¿Qué granos se usan?

El lijado al agua aparece con frecuencia en granos finos y muy finos, desde P240/P400 hacia arriba, especialmente en acabados, pintura y ciertos plásticos o metales. El número exacto depende del objetivo posterior.

Qué no hacer

No mezcles agua con herramientas eléctricas no preparadas. No empapes yeso, madera o materiales sensibles solo porque el abrasivo sea “al agua”. Y no asumas que menos polvo visible significa ausencia de riesgo.